De mi adolescencia recuerdo los archivadores de mis compañeras de clase siempre decorados con fotos de James Dean. Contemplaba esas fotos con cierto escepticismo. Yo no era tan inmaduro, yo llevaba siempre bajo el brazo mi libro de Cortázar. Un escritor anciano y comprometido. Un intelectual, no una simple cara bonita.Sin embargo, han pasado los años y compruebo que el mundo del libro se parece cada vez más a aquella escena de mi adolescencia. Al abrir un suplemento cultural o una revista contemplo cuidadísimas fotografías en las que los jóvenes escritores están más preocupados en parecer estrellas del pop que en lo que responderán en la entrevista. Si hay entrevista, claro. Muchas veces basta con la foto. Autores atractivos y seductores más destinados a las fotos de la solapa que a llenar de palabras e ideas las hojas del interior del libro. Los catálogos de las editoriales se parecen cada vez más a los de Tommy Hillfiger o cualquier otra multinacional de moda.
Peor todavía que eso es el hecho de que los profesionales del ramo son como era yo entonces. Les basta con pensar que Cortázar es lo más. Así, sin adjetivo, porque en la adolescencia no hacen falta. No sé si se debe a la eterna adolescencia de Cortázar, tanto física como mental, o a la eterna adolescencia a que nos vemos abocados nosotros. El compromiso político ingenuo, una narración siempre reconocible y que, en sus silencios, parece más profunda de lo que es. Cortázar es el autor perfecto para quedarse conforme con uno mismo. Se entiende bien y habla de cosas profundas. Realmente es ideal para iniciarse, pero sabe a poco cuando pasan los años.
Quizás la mejor opción, por tanto, para llegar a mucha gente, que es de lo que trata un evento como la Feria de Frankfurt, sea regalar a todo el mundo libros con imágenes bonitas y poco contenido, o que, de tenerlo, sea de fácil desciframiento, casi una caricia al ego y, no olvidemos, al consumismo. Unos catálogos de IKEA, por ejemplo. Que además, como el Nobel, vienen de Suecia.
Columna aparecida en el periódico Perfil de Argentina el 15 de agosto de 2010