Cuando, hace unos años, La Cúpula publicó en España Como un guante de seda forjado en hierro, la existencia de un historietista como Daniel Clowes supuso un revulsivo enorme para el medio. En sus viñetas latía el verdadero horror y uno no podía, aunque en realidad fuera lo único que deseara, apartar los ojos de las páginas de ese cómic. En realidad se trataba de la unificación en un solo volumen de los primeros números de Eightball, una revista que se vio obligado a crear el propio Clowes para dar a conocer sus obsesiones transformadas en viñetas. Ahora, pasados los años, resulta cuanto menos intrigante saber qué ha pasado por la vida de Clowes para que se haya desbravado tanto su genio en el mediocre Wilson que se acaba de dar a conocer en castellano.
«La ética es la estética del futuro.»
Lenin
«La verdad es siempre revolucionaria.»
Gramsci
«Y es que el público es un examinador, pero sin duda uno distraído.»
W. Benjamin
08 diciembre 2010
Dejar la gaseosa sin cerrar
Cuando, hace unos años, La Cúpula publicó en España Como un guante de seda forjado en hierro, la existencia de un historietista como Daniel Clowes supuso un revulsivo enorme para el medio. En sus viñetas latía el verdadero horror y uno no podía, aunque en realidad fuera lo único que deseara, apartar los ojos de las páginas de ese cómic. En realidad se trataba de la unificación en un solo volumen de los primeros números de Eightball, una revista que se vio obligado a crear el propio Clowes para dar a conocer sus obsesiones transformadas en viñetas. Ahora, pasados los años, resulta cuanto menos intrigante saber qué ha pasado por la vida de Clowes para que se haya desbravado tanto su genio en el mediocre Wilson que se acaba de dar a conocer en castellano.
21 noviembre 2010
Los hilos de la vida
UNO. Pocas veces puede uno llevarse la alegría de ver cómo ha ido creciendo un texto. Algunos pasajes, ideas, de este libro, pasaron por mis manos en calidad de obra en marcha, en pleno proceso de producción dentro de la dinámica de trabajo de los talleres virtuales de la AUPEX. Quizás por eso resulta doblemente placentero poder leer los cuentos que forman este libro y saber que han llegado a buen puerto. 15 noviembre 2010
Tontos somos todos aunque nos creamos muy listos
Hoy se ha producido en Madrid la "mayor liberación de libros de la historia". Todos deberíamos estar dando saltos de alegría porque, por una vez, algo relacionado con libros se convierte en un fenómeno en las calles de la capital española. Pero, curiosamente, el día elegido ha sido un sombrío domingo de noviembre en el que durante casi todo el día ha estado lloviznando. No ha tenido el clima el detalle de permitir que luciera un sol otoñal de los que, muchas veces, nos regala Madrid en esta época. Pero, quizás, ha sido porque el tiempo, muy sabio, se ha dado cuenta de que toda esta martingala de la liberación de libros no merecía esfuerzo alguno.
25 octubre 2010
Cada despedida, de Mariana Dimópulos. Presentación en Madrid
Ella se siente viejísima con sólo veintitrés años, se va porque no puede o no quiere quedarse, peregrina de Madrid a Málaga, de Heilbronn a Heidelberg, siempre con el “síndrome de la valija”, se establece en un sitio como Berlín que es la perfecta metáfora de la “idea del otro lado”, sobrevive por momentos alimentada “como los pájaros, con el alpiste de la compasión” y vuelve diez años más tarde a la Argentina para enamorarse de un hombre y cavilar: “Me había ido para irme, simplemente”. Pero ya nada es lo mismo, desde luego. El padre ha muerto. Los recuerdos le pesan como un sombrero de piedra que no se puede sacar. Entre medio, hubo de todo: una loca que propina una cachetada, sabotajes en Ikea, mil y un oficios, Alexander, Julia y Kolya. Y ahora, cuando echa o parece echar raíces en la granja Del Monje, en el sur del mundo, entre frutillas y arvejas, entre Marco y Madame Cupin, una muerte, la policía, las sospechas…
"Cada despedida es uno de esos libros en que lo breve se hace intenso. Una novela donde la prosa cuidada, de amplio y justo vocabulario, convive con una forma que esquiva la linealidad y siembra cierta indistinción entre memoria voluntaria e involuntaria. Una remembranza-puzzle cuya protagonista comienza afirmando que odia la interioridad (“la interioridad y esas otras baratijas de las dudas y los sentimientos”), pero también nos advierte su tendencia a la mentira. Que la narradora haya estudiado química tiene bastante sentido: estas páginas son una sólida aleación de escalas, reflexiones y adioses."
Eduardo Berti
Mariana Dimópulos nació en Buenos Aires en 1973. Es licenciada en Letras de la Universidad de Buenos Aires y traductora del alemán y el inglés. Vivió en Alemania entre 1999 y 2005. Publicó la novela "Anís" (Entropía, 2008).
19 octubre 2010
Tontos somos todos
18 octubre 2010
07 octubre 2010
Epistolario y redacción de documentos
Ayer, como regalo maravilloso, me hicieron el regalo de poner en mi conocimiento la existencia de un libro único y maravilloso, de cuando la gente necesitaba modelos para redactar su correspondencia. De hecho todo comenzó recordando la labor maravillosa que algunos de los personajes de Vargas Llosa cumplen con otros, al redactarles cartas. Algo que también aparece en alguna novela de Ribeyro. El Epistolario y redacción de documentos de Antonio de Armenteras.
Ahí van dos muestras de cartas de ruptura:
Hoy, 19 de septiembre de 1958
Clotilde:
No quiero que pase un día más sin comunicarte la resolución que desde hace días tengo decidida y que no creo que cuando la sepas te cause extrañeza.
En nuestras últimas salidas me veías preocupado y con pocas ganas de hablar. Yo te mentía al explicarte la causa de mi actitud. Pretextaba dolores de cabeza, cansancio; pero la verdad te la ocultaba. Los siete años que llevamos de relaciones y el no vislumbrar todavía la posibilidad de ganar lo suficiente, no sólo para mantener un hogar, sino para poder instalarnos, fueron los que llevaron a mi alma el desánimo.
Resulta más amargo aún para mí el hacerte esta confesión: me considero vencido y sin que tu ayuda espiritual me sirva de estímulo para segir luchando. Yo solo, es fácil que me defienda. Los dos juntos, es seguro que seríamos unos desgraciados.
Te devuelvo tu libertad y te deseo de corazón que encuentres quien te haga todo lo feliz que te mereces.
Ni que decir tiene que tanto las cartas que te escribí, como los pequeños regalos que te hice, son tuyos. Por lo tanto, haz con ellos lo que quieras; pero no me devuelvas.
Sólo me queda pedirte perdón, y de todo corazón te lo pido.
Alfredo.
Y esta es otra:
Ramón:
Anoche te estuve esperando hasta las diez en la puerta del Banco de España. Habíamos quedado en encontrarnos a las siete. Llorando me vine para casa, con la esperanza de que me llamarías por teléfono para justificarme el no haber acudido a la cita. ¡Ni eso!
Comprendo que he sido una tonta al creer en tus promesas de arrepentimiento y que nunca más me harías hacer papel tan desairado. Ya son nueve días los que llevamos sin vernos, a pesar de que por teléfono me citaste diariamente dándome la seguridad de que no faltarías.
Mi paciencia y mi dignidad me impiden ya seguirme prestando a ser nuevamente objeto de tus burlas y desconsideraciones. Y como, por otra parte, estas no pueden ser más que fruto de tu falta de amor, te escribo estas líneas para comunicarte que doy por terminadas definitivamente nuestras relaciones. Si eso es lo que con tu conducta buscabas, ya lo has logrado; ahora, que pudiste haber empleado otro procedimiento más caballeroso.
Elisa
Hoy, 3 de noviembre de 1958
No dejo de pensar en la ingenuidad que destilan. La fe casi cándida en la palabra que hoy hemos perdido y casi olvidado. Unos días en que teníamos tanta fe en la palabra, que no dudábamos en buscar modelos para decir lo que buscábamos.
30 septiembre 2010
Taller de escritura de Antonio Jiménez Morato
Para cualquier duda y contacto: tucuento@gmail.com
También en la librería encontraréis información al respecto.
No todos los que van a un gimnasio pretenden ser plusmarquistas olímpicos, aunque muchos deportistas de alto nivel sí acudan puntualmente al gimnasio para mantener su cuerpo en forma. La comparación se puede transportar sin problema a los talleres de escritura: no hace falta querer ser un escritor de éxito o prestigio -por desgracia muchas veces no van acompañados- para inscribirse en un taller de escritura, pero si alguien tiene el deseo o al vocación de convertirse en uno la asistencia a un taller puede ser una opción más que interesante, ya que permite aprender y practicar muchos recursos dirigidos a ser un buen escritor.
Inscribirse y participar en un taller, en todo caso, no habilita a nadie para ser escritor, por mucho que en algunos lugares se obstinen en hacerle creer eso a los clientes -en dichos lugares pesa más la condición de cliente que la de alumno- que se acercan para recabar información al respecto; no se comercia con los deseos de las personas. Un taller tampoco debería ser un lugar donde a uno le den una palmada en la espalda con la exclusiva intención de que siga pagando su cuota mensual, como sucede, también, en muchos centros dedicados a la escritura creativa. Y, por último, un taller no debe estar pensado como una mera distracción vespertina que puede dirigir cualquier persona que haya cursado estudios de humanidades y cubrir así el expediente como alguien más cercano a un animador que a un verdadero profesor, cosa que ocurre en muchos centros culturales de distrito en los que dentro de su oferta de cursos se incluyen los talleres de escritura.
Un taller es un punto de encuentro, pero también una plataforma de investigación. Personal y social. En un taller no se aprenden tan sólo recursos y trucos destinados a hacer más eficaz un texto, que también, sino a encontrar en la escritura una herramienta para conocernos mejor a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Escribiendo se ordena el pensamiento, se clarifican ideas y sentimientos y el proceso de construcción de un texto puede servirnos, también, para construir nuestro universo. Por eso un taller de escritura no es tan sólo un lugar donde "aprender a escribir bien", sino, sobre todo, un lugar donde poder comprender los mecanismos de la sociedad y de nuestra mente y nuestro cuerpo. Sin misticismos, sin sucedáneos de autoayuda, tan sólo porque al construir historias vamos ayudándonos a desentrañar el tejido de relatos que conforma la existencia.
Por eso un taller de escritura es beneficioso para todo aquel que quiera conectar con su imaginación y trabajar con palabras o con imágenes transmitidas mediante palabras. Es un camino muy arduo para enfrentarlo a solas.
07 septiembre 2010
Un cine lírico
06 septiembre 2010
Otra importante pérdida
Acabo de conocer la noticia del fallecimiento de José Luis Brea. No puedo decir que fuéramos amigos, ni siquiera que le conociera demasiado. Apenas por sus textos, por la estupenda labor como recopilador y divulgador que había iniciado en SalonKritik, un lugar destinado a servir como escenario para la reflexión y discusión estética, y por un breve pero muy entusiasta encuentro tras la presentación del libro Baroni, un viaje, de Sergio Chejfec. Él había acudido allí y planteó una serie de dudas en el debate que cerró la presentación. Cuando se había iniciado el clásico cóctel que sigue a toda presentación se acercó a mí y, tras identificarse, estuvimos un buen rato hablando de libros, de blogs -él frecuentaba este espacio y a veces pescaba textos de él para "su Salón"- y de amistades comunes. Quedamos en concertar una cita para tomar un café y charlar de modo más detenido sobre ciertos temas. Todo esto fue a finales de la primavera. Ahora, cuando tocaba volver a la temporada de eventos y posiblemente coincidiéramos en algún otro lugar y ese café podría servirnos como excusa para el intercambio de ideas, me entero de su muerte. La vida, a veces, guarda sorpresas desagradables. 29 agosto 2010
De imbéciles y miserables
Lo único que consuela es saber que a estos mediocres no los recordará nadie cuando se mueran, de hecho nadie los tiene en cuenta aún estando vivos, y a otros llevamos una semana echándolos de menos desde que murieron.
22 agosto 2010
Fogwill ha muerto hoy
Llamado por los malos poetasSe necesitan malos poetas.Buenas personas, pero poetasmalos. Dos, cien, mil malos poetasse necesitan más para que estallenlas diez mil flores del poema.Que en ellos viva la poesía,la innecesaria, la fútil, la sutilpoesía imprescindible. O la in-versa: la poesía necesaria,la prescindible para vivir.Que florezcan diez maos en el pantanoy en la barranca un Ele, un Juan,un Gelman como elefante entero de cristal roto,o un Rojas roto, mendigandoa la Reina de España.(Ahora Españaha vuelto a ser un reino y tiene Reina,y Rey del reino. España es un tablerode alfiles politizados y peonesrecién comidos: a la derecha, negros, paralizados, fuera del juego).Y aquí hay torres de goma, alfilespolitizados y damas policialesvigilando la casa.A la caza del hombre,por hambre, corren todos, saltande la cuadrícula y son comidos.Todo eso abunda: faltan los poetas,los mil, los diez mil malos, cada unoarmado con su libro de mierda. Faltan,sus ensayitos y sus novela en preparación.Ah.. y los curricola,y sus diez mil applys nos faltan.No es la muerte del hombre, es una gran ausenciahumana de malos poetas. Que florezcancien millones de tentativas abortadas,relecturas, incordios,folios de cartulina, ilustracionesde gente amiga, cenascon gente amiga, exégesis, escolios,tiempo perdido como todo.Se necesitan poetas gay, poetaslesbianas, poetasconsagrados a la cuestión del género,poetas que canten al hambre, al hombre,al nombre de su barrio, al arte y a la industria,a la estabilidad de las instituciones,a la mancha de ozono, al agujerode la revolución, al tajo agriode las mujeres, al latidoinaudible del pentium y a la guerraentendida como continuidad de la política,del comercio,del ocio de escribir.Se necesitan Betos, Titos, Carlosque escriban poemas. Alejandras y Marthasque escriban. Nombres para poetas,anagramas, seudónimos y contraseñaspara el chat room del verso se necesitan.Una poesía aquí del cirujeo en la veredas.Una poesía aquí de la mendicidad en las instituciones.Una poesía de los salones de lectura de versos.Una poesía por las calles (venid a verlos versos por las calles...)Una poesía cosmopolita (subid a verlos versos por la web...).Una poesía del amor aggiornado (bajad a verpoesía en el pesebre del amor...)Una poesía explosiva: etarra, ética,poéticamente equivocada.En los papeles, en los canalesculturales de cable, en las pantallasy en los monitores, en las antologías y en revistasy en libros y en emisiones clandestinasde frecuencia modulada se buscanpoetas y más malos poetas:grandes poetas celebrados pequeños,poetas notorios, plumas iluminadas,hombres nimios, miméticos,deteriorados por el alcohol,descerebrados por la droga,hipnotizados por el sexoidiotizados por el rock,odiados, amados por la gente aquí.En las habitaciones se buscan.En un bar, en los flippers,en los minutos de descanso de la oficina,entre dos clases de gramática,en clase media, en barriosvigilados se buscan.¿Habrá en la tropa?¿En los balnearios, en los bañospúblicos que han comenzado a construir?¿En los certámenes de versos?¿En los torneos de minifútbol?¿Bajo el sol quieto?¿A solas con su lengua?¿A solas con una idea repetitiva?¿Con gente?¿Sin amor?No es el fin de la historia, esel comienzo de la histeria lingual.Todo comienza y nace de una necesidad fraguada en la lengua.Falsifiquemos el deseo:Te necesito nene.Para empezar te necesito.Para necesitar, te pidoese minuto de poesía que necesito, necio:quisiera ver si me devuelves el ritmo de un mal poema,que me acarices con sus ripios,que me turbes la mente con otra idea banal,y que me bañes todo con la trivialidad del medio.Y en medio del camino, en el comienzode la comedia terrenal, quiero vivirla necedad y la necesidadde un sentimiento falso.Se necesitan nuevos sentimientos,nuevos pensamientos imbéciles, nuevaspropuestas para el cambio, causaspara temer, para tener,aquí en el sur.Y arriba España es un panalde hormigas orientales:rumanas, tunecinos,suecas a la sombra de un Rey.Riámonos del Rey.De su fealdad.De su fatalidad.De Su Graciosa Realidad.La realidad es un ensueño compartido.La realidad de Españaes su filosa lengua pronunciando la eñey su mojada espada pronunciando el ordendel capital y la sintaxis.¡Ay, lengua:aparta de mí este cuerno de la prosperidad clavado en tu ingle,suturada de chips, y cubrenuestras heridas con el bálsamo de los malos poemas..!
14 agosto 2010
Libros modestos, historias verdaderas
18 julio 2010
Reseña azteca
Cosas raras. No he leído, todavía, una sola crítica o reseña medianamente concienzuda sobre Poesía en mutación en un medio español. Nada. Supongo que siguen pesando más los aspectos cuantitativos que los cualitativos, y la coincidencia con el engendro editado por Luis Antonio de Villena, donde hay más antologados, inclina la balanza a su favor frente al hecho de que en Poesía en mutación todos los que están son. En todo caso, gracias a la alertas de Google, me acabo de enterar de que en el Periódico de poesía de la UNAM de México sí que alguien la ha leído y, de refilón, habla muy bien de todos los poetas incluidos y en particular de dos de ellos, Elena Medel y Martín López-Vega. Quién, por cierto, no ha sido antologado en el libro de Visor, lo que ofrece un claro síntoma de la escasa calidad de la selección que se ha realizado allí. En fin, dejo el enlace ahí para quien quiera echarle un ojo.
Yuri Herrera por la puerta grande
11 julio 2010
Personajes literarios y escritores
Y, paradójicamente, aún ahora siguen siendo los grandes autores, los que tienen verdaderamente algo que aportar a la literatura, los que siguen pareciendo más sugestivos ante el objetivo de la cámara. Mario Bellatin, uno de los escritores más intensos y sofisticados de la literatura de hoy escrita en castellano, es además quien mejor suele dar en las fotos que, periódicamente, se deja hacer. Esta que sirve como ilustración del texto está sacada de su propio perfil de Facebook. Una foto construida y posada que, además de ser atractiva, tiene por protagonista a un escritor, no es una mera valla publicitaria.
09 julio 2010
Las virtudes de lo inmediato
Lo que se consideraba, en el pasado, cultura letrada (que era la única cultura legítima, por lo menos para los letrados) ya no organiza la jerarquía de las culturas y subculturas. Los letrados, ante esto, eligen entre dos actitudes posibles. Unos lamentan el naufragio de los valores sobre los cuales se fundaba su hegemonía como letrados. Otros celebran que los restos del naufragio hayan llegado a la costa, donde van armando un artefacto para explicar en qué consisten las nuevas subculturas y los usos populares de los desechos audiovisuales, Los primeros desconfían de las promesas del presente; los segundos, neopopulistas de mercado, creen fervientemente en ellas: los primeros son viejos legitimistas, porque todavía respetan una jerarquía cultural donde la cultura de la letra tenía un lugar hegemónico seguro, al abrigo de las pretensiones de otras formas culturales. Los segundos son los nuevos legitimistas, porque en el naufragio de la cultura de la letra y del arte culto, instalan su poder como descifradores e intérpretes de lo que el pueblo hace con los restos de su propia cultura y los fragmentos de la cultura massmediática de los que se apodera. Las cosas se han invertido para siempre: los neopopulistas aceptan una sola legitimidad, la de las culturas producidas en el cruce entre experiencia y discurso audiovisual; y consideran que los límites puestos a la cultura culta son una revolución simbólica en la cual los antiguos sojuzgados se harían dueños de un destino independiente por medio de las artesanías que fabrican con el zapping y otros recursos tecnológicos de la cultura visual. Ambas posiciones se enfrentan según una fórmula que se hizo célebre hace casi treinta años: apocalípticos (hoy diríamos viejos legitimistas, defensores irreductibles de las modalidades culturales previas a la organización audiovisual de la cultura) e integrados (los defensores asalariados o vocacionales de las industrias audiovisuales y de su nueva legitimidad cultural).
04 julio 2010
En medio de los mundiales
En medio de esta euforia en la que todos, yo incluído, participamos, que nos obliga a detener nuestra existencia cada tres o cuatro días para reunirnos todos frente a los televisores y sentir una extraña identificación con un grupo de jóvenes con los que en circunstancias normales no tendríamos ni media palabra que intercambiar, en mitad de esta enorme idiotez que convierte las calles en exaltaciones patrióticas y los periódicos e informativos en un monumento a lo banal, resulta doblemente interesante leer esta estupenda columna de Rafael Spregelburd, publicada en el rotativo Perfil de Buenos Aires hace ya unos días. Bueno, uno puede leerla, disfrutarla e, incluso, ponerse verde de envidia al compararlas con los superficiales paripés a la galería que leemos en los periódicos de acá.02 julio 2010
La virgen cabeza, de Gabriela Cabezón Cámara. Presentación en Madrid
Presentación en Madrid de
La Virgen Cabeza, editado por Eterna Cadencia
El encuentro con la autora tendrá lugar el próximo martes 6 de julio
en la librería Eléctrico Ardor (Pelayo, 62) a las 21:00
Dialogarán con Gabriela Cabezón Cámara
el escritor Carlos Salem
y el crítico literario Antonio Jiménez Morato.
La Virgen Cabeza, la primera novela de Gabriela Cabezón Cámara, relata la historia de amor entre Qüity, una cronista de la sección policial de un diario, y Cleopatra, una travesti que ha abandonado la prostitución a partir de su primera comunicación con la Virgen. Siguiendo los consejos de la Santa Madre, Cleo organiza la villa en donde vive y crea un pequeño Estado de Bienestar. Las miradas de ambas protagonistas se intercalan para dar cuerpo a una historia trágica y feliz a la vez, de fuerte impronta poética y agudo sentido del humor. La villa, las mafias, la policía, el Estado, la Virgen, los chongos, las putas, los chorros, las travestis, los niños, las chicas, los dealers, la SIDE, la cumbia, el exceso; un festival de elementos se encuentran o enfrentan en las páginas de esta gran novela que será toda una revelación para la narrativa contemporánea.
Con una lírica sobrecogedora y un estilo completamente personal para abordar el lenguaje coloquial, Gabriela Cabezón Cámara pasa con inteligencia de la tragedia a la comedia; de la nostalgia, el dolor y el odio, al vértigo y el frenesí de la cumbia, las plegarias, el alcohol y el sexo. Un relato en el que la marginalidad aparece como el mayor de los abismos. Pero también una historia de amor, delirio, mística y desenfreno, de un humor absolutamente candoroso. Sin dudas, una revelación para la narrativa argentina y latinoamericana actual.
La Virgen Cabeza ha sido seleccionada entre las finalistas del Memorial Silverio Cañada de la Semana Negra de Gijón, que se celebra entre el 9 y el 18 de julio de este año.
GABRIELA CABEZON CAMARA nació en San Isidro, provincia de Buenos Aires, en 1968. Es periodista y escritora. Estudió Letras en la Universidad de Buenos Aires. Ha publicado relatos en diversas revistas literarias. En 2006 participó de la antología Una terraza propia. Actualmente trabaja para diversos medios gráficos de la Argentina. La Virgen Cabeza es su primera novela.